Los 2 tipos de argumento de novela - Curso de Novela

Los 2 tipos de argumento de novela

Como continuación de la serie de posts que empezó con el artículo 7 pasos para escribir un borrador, hoy quiero hablar del argumento, de los dos tipos de argumento que puede tener una novela. En esta clasificación solo hay dos tipos. Todos los argumentos de novela se pueden clasificar en dos grandes tipos en función de cuál sea la fuerza motriz.

Pero vamos poco a poco,

¿Qué es un argumento?

Nos quedamos con la definición más genérica:

Un argumento es una historia explicada con una relación de causa efecto.

Es decir: pasa algo y como ha pasado eso, después pasa otra cosa, que a su vez provoca que pase algo nuevo después.

En un argumento los eventos están enlazados por la causalidad. Unos son la causa de los otros. Tenemos causa y efecto. Origen y consecuencia.

¿Qué tienen en común todos los argumentos de novela?

El conflicto.

Un personaje enfrentándose al conflicto.

En todos los argumentos hay dos elementos necesarios: el personaje y el conflicto

Decíamos que el argumento es una historia explicada con una relación de causa efecto. Y una historia no lo es si no hay un conflicto.

Da igual qué es lo que pienses primero en la historia que quieres escribir: el personaje o el conflicto. Necesitas de ambos para que una historia pueda explicarse.

Porque, repito, una historia es la explicación de cómo un personaje se enfrenta a un conflicto. La incógnita es si lo supera o no. Y si ya sabemos que lo supera, la duda estará en cómo lo consigue.

Otra característica de un buen argumento es que genera una duda que se resuelve al final.

Una vez tenemos claro lo que es una historia, podemos pensar en construir un argumento.

En la novela no pasan cosas por casualidad sino por causalidad

He dicho que un argumento necesita una causalidad, una concatenación de eventos que se producen unos a consecuencia de otros.

Pero no son los eventos en sí mismos los que consiguen que todo esté relacionado sino la fuerza que produce esos acontecimientos. El origen de lo que ocurre. ¿Por qué pasan las cosas en tu novela?

¿Qué hace falta para que un argumento funcione?

Ya hemos visto que un argumento siempre necesita un conflicto. Pero para que funcione, tiene que avanzar constantemente.

Por eso es importante la causalidad. Todo evento de una novela ocurre a consecuencia de un evento anterior. Y es la causa de otro evento posterior.

Y para que el argumento avance, para que se encamine hacia el final, sin detenerse o dar rodeos, es necesario que haya una fuerza de tracción, una fuerza motriz que arrastre ese argumento.

La fuerza motriz es algo o alguien que se encarga de que no dejen de ocurrir cosas.

2 tipos de conflicto según su fuerza motriz

¿Cuál es la fuerza de tracción del argumento?

Tenemos dos elementos imprescindibles en un argumento: el personaje y el conflicto. Ambos se necesitan para que haya una historia.

También te he contado que para que un argumento funcione todo debe ser consecuencia de lo anterior, estar relacionado, y que siempre hay una fuerza que se encarga de tirar del conflicto. La fuerza de tracción de un argumento puede ser uno de los dos elementos indispensables: el personaje o el conflicto.

el personaje puede ser el responsable de que el argumento avance

¿Qué es la fuerza motriz en el argumento de una novela y por qué es importante?

Seguramente lo acabarás de ver claro cuando explique los dos tipos, pero es importante que pienses que siempre hay algo que se encarga de que el argumento avance. Es imprescindible que haya una fuerza de tracción, porque el argumento tiene que avanzar, encaminarse hacia el final.

Sin esa fuerza de tracción no pasarían cosas en las novelas.

¡Atención! Un posible error consiste en que sí pasen cosas, pero que no estén provocadas por esa fuerza motriz y que, por tanto, no sean relevantes para el argumento.

Determinar la fuerza motriz de un argumento te ayudará a diseñarlo mejor, a saber de dónde vienen los obstáculos y, por tanto, como tienen que ser.

En definitiva, solo hay dos tipos de fuerza traccionadora, que moverán tu argumento: el personaje y el conflicto.

Argumentos movidos por el personaje

Decía que es imprescindible una fuerza de tracción para que un argumento exista y avance. Sin esa fuerza que lo pone en marcha, y que no lo detiene en ningún momento, el argumento no existiría.

Un argumento tirado por un personaje responde a una necesidad del personaje. Sin esa necesidad no tiene conflicto.

Mientras tu personaje quiera algo y no lo consiga, seguirá habiendo conflicto.

Aunque no pueda conseguirlo, en el momento en el que deja de luchar por conseguirlo deja de existir su conflicto. El conflicto solo existe porque el personaje quiere conseguir algo que no está en su mano.

Por ejemplo: un personaje que lucha por conseguir un ascenso. Todos son sus enemigos. Siempre está compitiendo, poniendo zancadillas a sus compañeros, cayéndose por las zancadillas ajenas… Todo lo hace para conseguir su objetivo.

Si en algún momento se da cuenta de que ese objetivo ya no le representa, ya no lo quiere, deja de tener un conflicto. Sus antiguos enemigos ya no lo son, seguirán compitiendo entre ellos pero a tu personaje le dará igual. El conflicto solo existe si el personaje quiere que exista.

Este tipo de argumentos necesitan de un personaje con una clara motivación y un objetivo concreto. Por supuesto, también necesitan rivales a la altura y obstáculos para el personaje, pero el personaje es necesario para crear el conflicto.

si el personaje se rinde, el conflicto le arrasa

Argumentos de novela movidos por el conflicto

En el lado contrario tenemos los argumentos cuya fuerza de tracción es el propio conflicto. En estos casos el conflicto existe independientemente del personaje.

No es el personaje el que crea el conflicto con su necesidad sino que el personaje se ve envuelto en ese conflicto y su lucha es por librarse de él. Si el personaje se rinde, el conflicto le arrasa.

Los ejemplos más claros de este tipo de argumentos son aquellos conflictos en los que un personaje lucha contra las fuerzas de la naturaleza. Aunque el personaje deje de luchar, el conflicto sigue existiendo y, probablemente, matará al personaje.

Los thrillers también son argumentos movidos por el conflicto. La fuerza de tracción no tiene que ver con el protagonista sino con el antagonista. Mientras el antagonista quiera que tu personaje esté en peligro, lo estará, si tu personaje se rinde; muere.

Por qué necesitas saber qué tipo de argumento de novela tienes

  • Para ser consciente de la fuerza de tracción. Qué es lo que mueve tu argumento.

Una novela tiene que avanzar constantemente. La fuerza motriz no puede detenerse. Es lo que pone en marcha el resto.

  • Para que la oposición a esa fuerza motriz sea más potente.

Ser consciente de lo que mueve tu argumento te ayudará a tener armas para intentar detenerlo: obstáculos, antagonista, el escenario…

¡Cuéntame! ¿Te habías planteado que solo hay dos tipos de fuerza motriz para la novela? ¿Te queda alguna duda?

Clara Tiscar
 

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