Cuestionario para valorar nuevas ideas para escribir - Curso de Novela

Cuestionario para valorar nuevas ideas para escribir

¿Tienes ideas para escribir que aparecen una vez y otra? Las nuevas ideas emocionan, pero ¿cómo saber si merecen que aplaces todo lo demás?

Si eres una persona creativa estarás acostumbrada a tener ideas a todas horas. Si no quieres desaprovecharlas, seguramente tienes un sistema para almacenarlas y clasificarlas. Tener ideas no es una novedad, o no debería serlo, pero hay ideas e ideas. Hay ideas que emocionan, que vienen una y otra vez. El problema ocurre cuando para hacerles caso hay que aplazar todo lo demás. ¿Cómo calibrar la viabilidad, la oportunidad o la conveniencia de hacer caso a una nueva idea? ¿Cómo saber si es el momento de aplazar o abandonar un proyecto para empezar algo nuevo?

Aclaración: valida siempre tus ideas

Cuando me refiero a si abandonas todo lo que estás escribiendo por una idea nueva, me refiero a que tienes que tener la seguridad de que esa idea da para una novela. Tienes que validar las ideas y asegurarte de que tengan como mínimo un conflicto lo suficiente interesante como para explorarlo a lo largo de una novela completa. Es decir, asegúrate de que idea da para una novela.

Cuestionario para cuando tienes una idea que quiere que abandones todo lo demás:

1. El ruido

Valora cómo de molesta es tu idea. Cuánta fuerza tiene. Cómo cuesta luchar contra ella.

Una buena medida es relajarte y dejar pasar el tiempo.

Si dejas pasar el tiempo y no es una idea recurrente, la decisión ya está tomada. Las ideas que te obligan a dejar cualquier otro proyecto de lado son tremendamente pesadas.

Cómo saber si tu nueva idea merece que aplaces la anterior

Se presentan en medio de cualquier ocasión, te hacen temer por tu salud mental, puesto que aprovechan cualquier excusa, aunque tú no veas de ningún modo la conexión, para aparecer y recordarte que está ahí y quiere que le hagas caso.

Obviamente la habrás apuntado, como haces con todas las ideas, pero la dejas aparcada, como haces con todas las ideas.

Solo si es recurrente y parece vestirse sola, o empezó viniendo sola y ahora aparece con un ejército de personajes, con carteles iluminados mostrándote sus conflictos, errores, vías de escape… Si tu idea es cada vez más completa, deberías ser capaz de aguantar un poco más y seguir dejando que trabaje sola.

No aguantes para siempre. Anótalo, porque las ideas son caprichosas y lo que hoy es una orquesta clásica mañana es un grupo de neopunk. Las ideas son capaces de mutar sin límites, yo creo que uno de sus propósitos es volverte loca, a no ser que seas buena controlándolas.

Por eso creo que cuando ya ha tomado forma y ahora viene en forma de casi historia, con mucho que pulir pero mucho que exige a gritos que no le borres de la versión definitiva, ha llegado el momento de abrir un archivo de proyecto y empezar a trabajar en ello. Por lo menos a escribir esa primera sinopsis de volcado en la que podrás escribir todo lo que tienes hasta ahora.

Pero antes… no decidas continuar trabajando en esta idea sin pasar por las siguientes fases del cuestionario:

2. El entusiasmo

Puedes medir tu idea por el entusiasmo que te genera.

Una vez escrita esa primera sinopsis de volcado, ¿sigue entusiasmándote?

Si sigue apeteciéndote dejarlo todo para investigar más, pulir aquí, añadir allá… ¡Sigue adelante!

He escrito mucho tiempo por encargo (blogs, revistas, guiones, libros, alguna que otra novela…) y no quiero volver a escribir nada que no me apetezca, por tanto, la prueba del entusiasmo es importante para mí.

Doy importancia a mi entusiasmo e intento trabajarlo aunque generalmente siempre me apasiona lo que hago. La vida es corta y pasa rápido, como para perder el tiempo en proyectos que no me entusiasman, cuando tengo otros esperando que sí lo hacen. Cuando muchos me entusiasman, intento verlo con el paso del tiempo, a estas edades ya me conozco un poco y creo saber cuál tiene más números de entusiasmarme a largo plazo, de mantenerse estable el interés.

cuestionario para analizar ideas

3. La facilidad

O cómo de rápida es de poner en práctica tu nueva idea.

La vida me ha enseñado a ser práctica, por eso estos dos últimos puntos son menos de instinto y más de lógica o pragmatismo.

En primer lugar, y que tiene mucho que ver con lo molesta que es la idea, la lucha, la falta de concentración, la fuga de entusiasmo que genera no hacerle caso a una idea, frente a lo fácil o rápida que sea de poner en práctica.

Si es algo rápido, sencillo, divertido; gana puntos. En definitiva si es fácil llevarlo a la práctica puede pasar a encabezar la cola de espera. O a desplazar al proyecto actual.

Porque cuando dejas un proyecto aparcado tiene muchos números de que lo abandones dentro de un tiempo. Por eso es importante valorar antes de tomar ninguna decisión el coste de oportunidad.

4. El coste de oportunidad

En muchas ocasiones depende del coste de oportunidad. No siempre podemos dejarlo todo para algo que nos apetece mucho pero que tardaremos en ver rentabilizado, o que ni siquiera la va a tener.

Escribir significa dejar de hacer muchas otras cosas. Aunque es un placer también es un sacrificio y siempre, aunque no se escriba por dinero, se tiene que valorar el coste de oportunidad.

Dejar de hacer lo que haces, aplazarlo X tiempo para empezar con una idea nueva, ¿tiene algún coste?

Pero también debes planteártelo en sentido contrario: ¿dejar pasar esta idea, ¿qué coste tiene?

A veces, las oportunidades hay que pillarlas al vuelo y otras esperar agazapada como si fueras una leona a punto de cazar.

espera agazapada las ideas para escribir

A veces el coste es emocional, otras económico, muchas es una suma de ambas, por lo que el coste de oportunidad es un apartado del cuestionario que te costará rellenar ya que implica poner en una báscula la lógica y la emoción.

Escribir, y la vida misma, ya es un poco eso, ¿no? Todo son elecciones y en muchas ocasiones las elecciones implican renuncias. Se trata, desde mi punto de vista, de saber valorar y sopesar los distintos aspectos en cada dilema al que te enfrentes. A vivir no te puedo enseñar, pero a saber cómo abandonarlo todo cuando tienes una nueva idea que te parece brillante te lo he contado hoy en este artículo.

Ahora te toca a ti, déjame un comentario con tus trucos para elegir ideas o para controlar las ganas de abandonar los proyectos a medias cuando no toca.

Clara Tiscar
 

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