3 errores habituales en los diálogos de las novelas - Curso de Novela

3 errores habituales en los diálogos de las novelas

3 errores habituales en los diálogos de una novela

En los dos últimos artículos hablé de personajes: 10 ejercicios para darle más profundidad psicológica a tus personajes y 5 defectos que todo buen personaje necesita, sea cual sea tu argumento. Pero, ¿cómo hablan estos personajes? Hoy voy a explicarte 3 errores muy habituales que estropean los diálogos de la novela.

Los diálogos, a pesar de lo que puede parecer no son fáciles de escribir. Tienen que estar muy bien pensados y muy bien medidos. Creo que los diálogos son uno de los aspectos más descuidados de la novela por la falta de importancia que les damos. Apenas hay cursos específicos de diálogos (aquí puedes ver el mío), como si solo por el hecho de hablar ya fuéramos capaces de escribir buenos diálogos. Y no. No es así. En absoluto se trata de transcribir conversaciones que podrían tener lugar en la realidad.

Voy a destacar solo tres, no sé si son los más importantes, porque me pongo a analizarlos y cualquier error puede estropear un diálogo. Sí creo que estos tres que menciono hoy son absolutamente comunes en todos los malos diálogos. Empezemos hoy por los errores más habituales en los diálogos y en otro artículo analizaré unos cuantos más. Si interiorizas estos tres y los evitas, tus diálogos mejorarán muchísimo.

Los diálogos de la novela tienen que ser siempre útiles

Errores que debes evitar en la forma de hablar de tus personajes de novela

1. Diálogo inútil

Hay suelto mucho diálogo inútil. Inútil porque no sirve para nada.

No están todas las que son, pero aquí puedes encontrar algunas razones por las que un diálogo es totalmente inútil:

Diálogos que no informan.

No informan y porque no tienen ningún tipo de función dentro del engranaje de la historia… Simplemente, sobran.

Diálogos obvios

Algunos diálogos son inútiles por lo obvios que son, cuentan algo que ya se deduce por la acción.

Diálogos demasiado informativos

El caso contrario, los diálogos demasiado informativos; también son inútiles.

Como en los obvios, los diálogos excesivos solo sirven para que el lector se aleje salga de la historia.

Cuenta sólo lo que sea necesario, hay detalles que no pintan nada en tu novela y no hace falta ni que los menciones.

Todos tenemos un pasado, y tú te has currado uno genial para tu personaje, pero sé consciente de qué es lo que interesa en esta historia y lo que es superfluo. Los diálogos sirven para caracterizar personajes y para dar información acerca de ellos. Pero siempre en su justa medida. Contrólate.

Diálogos repetitivos

En los demasiado informativos entran aquellos diálogos que repiten información que ya se ha dado o que ya se conoce. Dosifica la información y piensa cómo la vas a dar a conocer, si lo haces bien no necesitas repetirte.

Yo, personalmente, odio aquellos personajes que transmiten información a otro personaje que ya conoce esa información.

Ese es, desde mi punto de vista, uno de los mayores errores en los diálogos; porque lo que demuestra es que tienes muy pocos recursos a la hora de escribir o que no te esfuerzas lo más mínimo.

Este tipo de diálogos malos suelen empezar con un “como ya sabes…” o, quizás quieres ser más original y plantearlo como un “¿No recuerdas que…?”

Y no me lo arregles metiendo delante un: “Acaso no recuerdas que…

Un personaje nunca puede informar a otro de algo que ya sabe. Punto. Tu tarea es hacerlo mediante el narrador o conseguir un diálogo que sea verosímil, que ese personaje pudiera tener.

Cuando un personaje le dice a otro lo que ya sabe, es un diálogo de besugos

2. Diálogo sin personalidad

Cada personaje debe tener su forma particular de hablar, su idiolecto.

Debes diseñarlos junto a los personajes, es probable que en las primeras páginas tus diálogos todavía sean algo rígidos pero a medida que avances en la escritura te darás cuenta de que tus personajes tienen voz propia.

Además debemos adecuar el diálogo a la situación. Un mismo personaje usará distintos en situaciones diferentes,  No debes hacer abuso de jerga o de palabras malsonantes, todo en su justa medida y cuando toque.

Lo peor de este tipo de error es que todos los personajes hablan como quien escribe. A veces finge ser otras personas, pero no solo es un mal escritor sino que también es un mal actor, no cuela; y todos los personajes suenan como él. O ella.

3. Diálogos que no sorprenden

Estos podrían englobarse dentro de los inútiles, son inútiles porque no sorprenden. Y también podríamos meterlo dentro de los diálogos que no informan. Porque cuando nos cuentan algo que ya sabemos no nos sorprende.

Pero podríamos ir más allá y encontrar diálogos que son especialmente predecibles. O tópicos.

Las respuestas predecibles

Está bien que de vez en cuando el lector pueda adivinar qué va a decir un personaje. Se siente inteligente, agudo y además demuestra que conoce bien a quien habla. Pero debemos evitar que todos nuestros diálogos sean predecibles, debemos intentar que lo que se dice sorprenda y también sorprender por cómo se dice.

Diálogos tópicos

Tópicos, tópicos y más tópicos. No solo no sorprenden en cuanto a contenido sino que la forma es un ¡tópico!, y muchos de ellos suenan a mal doblaje de película:

¿Dónde está el “maldito”…?

¿Qué diantre…?

¿Qué demonios…?

O de la prensa mala:

Era un amasijo de huesos (o hierro)

Estaba aterido de frío

En fin, estoy segura de que lo puedes hacer mucho mejor. Y que tus personajes lograrán sorprender por lo que dicen y por cómo lo dicen.

Te dejo también un vídeo en el que traté sobre cómo afectan los malos diálogos en los lectores:

¡Te toca a ti!

¿Qué errores crees que se comete más habitualmente en las conversaciones entre personajes? ¿Ampliamos la lista?

Clara Tiscar
 

  • EUDORO QUINTERO QUINTERO dice:

    ¡Interesante enseñanza!

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